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Comentario, 7 de agosto, Jos Algra

Otro susto el viernes, cuando el precio del café en Nueva York cayó 9.85 centavos y cerró en 209.45. El precio parecía desarrollarse favorablemente, después de una señal de compra el 28 de julio estaba entrando a los 220, pero el viernes la tendencia de repente volteó. La pregunta que nos hacemos es si se va a repetir el escenario de hace 3 semanas, cuando el precio cayó hasta 194.60. Comparemos:

El dólar: Sirve de refugio en tiempos de alta inflación y de guerra, porque se considera una inversión segura para los capitales. El índice del dólar llegó a su punto más alto de 29.20 el 14 de julio, sigue alto, pero menos: 28.50. Se puso a la par con el euro ese día, ahora el euro está a 1.02 y con el real estuvo a 5.50, viernes cerró en 5.16. Esta vez lo podemos sacar del banquillo de los acusados.

Los especuladores, otro notorio causante de caídas del precio: Desde finales de junio comenzaron a liquidar posiciones largas, esta vez juntos con los fondos de índice. Juntos vendieron unos 17 mil contratos, lo que hizo bajar el precio. Pero en las últimas 3 semanas no han variado sus posiciones, juntos siguen cerca de 51 mil contratos netos largos. Es posible que hay liquidado muchos largos y/o comprado nuevos cortos el viernes, eso lo veremos la próxima semana.

Productores y exportadores que fijan muchos contratos: Para eso podemos analizar la posición corta de los comerciantes como aproximación. En tres semanas han aumentado la posición corta con 6,907 contratos, lo que ejerce presión sobre el precio, pero la posición larga también ha aumentado con 5,279 contratos, una aproximación de la fijación de contratos por los compradores. Neto la posición corta de los comerciantes aumentó solamente 1,628. Además, el corte del Commitment of Traders report se hace los martes, entonces no puede explicar la caída del viernes.

Muchas materias primas han bajado de precio últimamente, hay un ambiente pesimista que la economía mundial está entrando en recesión y eso va a reducir la demanda de muchos productos. A la guerra en Ucrania se agrega ahora la creciente tensión entre China y Estados Unidos por Taiwán. El desempeño de economías grandes en Europa como Alemania y Francia desanima. En plena crisis energética en Europa, por la reducción de las exportaciones de gas de parte de Rusia, el precio de los energéticos ha bajado. Pero ninguna materia prima ha bajado tanto en precio este año como el café y ninguna tuvo una baja tan fuerte el viernes.

Parece que la respuesta está en el bajo interés abierto (Open Interest OI) y el bajo volumen. Cuando el precio empezó a subir el año pasado, para romper los 200 centavos, el interés abierto giró alrededor de 300 mil contratos. Cuando el precio alcanzó su máximo de 260 centavos en febrero, el interés abierta andaba por 260-270 mil contratos. Desde mediados de abril el interés abierto está en el rango de 200-210 mil contratos. Los grandes especuladores todavía están largos y el precio se mantiene arriba de 200 centavos, pero han bajado su apuesta, junto con los fondos de índice.

Eso significa que con poco volumen se puede tener impacto en el precio, tanto para abajo como para arriba. En las últimas semanas el volumen diario ha fluctuado entre 20 y 50 mil contratos, con un promedio de 40 mil. El viernes el volumen fue de más de 85 mil contratos y esta vez ganaron los vendedores. Si uno ve el gráfico intraday, observa que después de 15 minutos en la apertura solo hubo 3 leves intentos de hacer subir el precio, el resto del día ventas constantes de pequeños volúmenes. Parece que son pequeños especuladores que han estado vendiendo para bajar el precio. La única razón que encuentro es que lo hacen para volver a comprar después y hacer subir el precio, para generar una ganancia.

Los grandes fondos han estado más ocupados en rolear sus posiciones de septiembre a diciembre en las últimas tres semanas. Los comerciantes poco se mueven y se concentran en el corto plazo. El mercado de Nueva York sigue fuertemente invertido con un descuento de 10-15 centavos de aquí a un año, que hace que coberturas para ventas a futuro generarán pérdidas. Los productores no están muy anuentes a vender a estos precios o ya no tienen mucho que vender. Los tostadores ya están bien abastecidos y muchos están de vacaciones. Hasta entrar a la nueva cosecha en octubre podemos esperar más movimiento.

Este viernes vencen las opciones contra posición septiembre. Hay más Puts que Calls a estos niveles y eso puede dar soporte al precio. En combinación con mayor interés de compra a precios bajos, se espera que el precio no vaya a bajar mucho, pero depende de los volúmenes de venta de posiciones largas.

Soportes: 204.20, 202.40 y 194.60. Resistencias: 212 (eje), 218.60, 222.20, 230, 237.10 y 241.75.

Brasil cerró su temporada 2021/22 con la exportación de 38.6 millones de sacos, 14% menos que el récord de 45.4 millones de la cosecha 2020/21. FAS USDA pronostica un ligero aumento a 39 millones en este nuevo ciclo. Se tendrá que esperar un año para ver la posibilidad de un aumento significativo.

Los productores de Vietnam han vendido la mayor parte de la cosecha. Las exportaciones de enero a julio aumentaron 18.4% comparado con el año pasado, a 19.1 millones de sacos. FAS USDA pronostica una baja de 700 mil sacos en la producción el próximno ciclo a 30.9 millones.

Colombia sin cambio, se ha perdido 2 millones de sacos de producción en los últimos 2 años por el exceso de lluvias y no se ven mejoras, la Niña continuará hasta entrndo 2023. En julio se exportó 1 millón 20 mil sacos, 14% menos que en julio 2021. El acumulado de los últimos 12 meses es 12.4 millones de sacos, igual que la producción, gracias a las importaciones, 2% menos que hace un año.

Sobre toda la línea el balance entre oferta y demanda sigue apretado y los diferenciales se mantienen firmes. Los inventarios certificados de la bolsa de Nueva York bajaron a 660,584 el viernes. La última vez que hubo un nivel tan bajo fue hace 23 años, en agosto 1999. Esto es un soporte para el precio. Sin embargo, los inventarios de café en los países consumidores en general están creciendo y eso presiona a los precios. Al 30 de junio había un total estimado de 26.9 millones de sacos en almacén, 2.4 millones más que en enero de este año, cuando estuvo en su punto más bajo. Los meses de verano en el norte son los de menor consumo.

Hablando de consumo de café, en Alemania el primer trimestre de 2022 superó los niveles de antes de la pandemia. El lockdown con el cierre de las cafeterías, etc. afectó relativamente poco a Alemania, porque el 88% del café se consume en casa. Durante la pandemia se vió un aumento de la venta de cafés más caros, como el grano entero y las cápsulas, para darse unos lujos en el encierre, ahora ocurre lo contrario. El crecimiento económico se está estancando, la crisis energética (Alemania depende en gran medida de las importaciones de gas natural de Rusia) ha generado un fuerte aumento de los costos de vida al consumidor y amenaza con reducciones de la producción industrial en invierno y después del coronavirus ahora llegó el virus del mono. El consumidor alemán, de por sí muy consciente de los precios, busca cuidar su bolsillo y compra café más barato.

En el Reino Unido, al contrario mucho café se toma fuera de casa y eso ha sido muy afectado por las medidas de contención tomadas durante la pandemia. El sector de cafeterías se está recuparando poco a poco, pero analistas de Allegra opinan que va a tomar 4 años para recuperar los niveles de venta de antes de la pandemia. En este contexto Starbucks está barajando la posibilidad de cerrar sus cafeterías en el Reino Unido, su principal mercado en Europa. En octubre 2021 Starbucks poseía 297 cafeterías en el Reino Unido y tenía 703 franquicias, para un total de 1,000 cafeterías.

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