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Biocomercio: Una forma rentable de conservar la biodiversidad

Manuel Ruiz-Müller, Jefe del Programa de Asuntos Internacionales y Biodiversidad de la Sociedad Peruana de Derecho Ambiental (SPDA), es un convencido de las enormes posibilidades que tiene el buen aprovechamiento de la biodiversidad de los productos oriundos del Perú. Él considera que la gastronomía es el motor más potente que tenemos los peruanos para impulsar el biocomercio, no sólo en mercados internacionales sino también dentro de nuestro propio país. Lo más importante para él, es que este crecimiento beneficia principalmente al agricultor, a quien se reconoce por su enorme esfuerzo por trabajar la tierra, mejorar la calidad de vida de sus familias y contribuir además con la conservación de nuestro ecosistema.


¿Es un buen momento para que las organizaciones consideren incursionar en Biocomercio?
Creo que este boom que ha surgido alrededor de la biodiversidad y lo nativo sí es reciente. Si uno mira antes de los 90´s uno no encuentra mucho. Y es algo que además se está ampliando, se van involucrando otros actores, otros productos. Uno de los motores bien importantes tiene que ver con el tema gastronómico. La gastronomía se ha convertido en una locomotora bien potente en el sentido de arrastrar de una manera potente estos procesos. Repotenciar, revalorar y poner en discusión lo nativo. Incluso a nivel de comunidades, los productos oriundos de las comunidades nativas están siendo vistos también con otros ojos. Lo interesante es que únicamente no se ve la parte final de un plato, sino que se muestra la información de todo lo que hay detrás de él, hasta llegar a la comunidad, de donde proviene, por ejemplo, la papa nativa.

¿Cómo pueden aprovechar las organizaciones la biodiversidad de sus productos?
En los últimos tiempos hay nuevas oportunidades para la comercialización de los pequeños productores.
Una iniciativa interesante es lo que se hace a través del biocomercio, con programas de promoción que además promuevan sostenibilidad. El énfasis se ha puesto en algunos productos utilizados para cosméticos, suplementos vitamínicos, productos agrícolas y también se está trabajando un poco en lo que son ingredientes naturales. La idea es ver la manera en que estos productos pueden encontrar nichos de mercado, sobre todo a nivel de exportación. Se está trabajando de cerca con los productores, que han sido históricamente la parte más débil. También es verdad que probablemente sólo o aislado sea muy difícil convertirse en un actor más efectivo. Por eso, hay alrededor todo este tema de ayuda a través de financiamientos y capacitaciones. La mayoría de estos proyectos se están realizando con fondos de cooperación internacional, principalmente de Europa y también hay fundaciones norteamericanas que están tratando de apoyar algunos aspectos de estos proyectos.

¿Qué debe hacer una organización que está interesada en entrar a este mercado?
Las organizaciones deben informarse bien. Ahora hay muchas formas de obtener información, a través del internet. Esto nos permite saber quiénes son los agricultores que están participando, quienes son los que financian, con qué metodologías se está trabajando. También es necesario que las organizaciones sean muy proactivas. Las organizaciones deben ante todo saber qué se quiere hacer, dependiendo de qué producto se tiene y cuál es el mercado al que está apuntando. Esto varía enormemente, según la elección que se haga. Obviamente se van a necesitar también recursos. Luego tiene que ver las cadenas productivas y las distintas asociaciones que se están formando. Hay todo un trabajo de planeamiento que se debería hacer. Si uno logra planificar bien qué cosa es lo que quiere colocar. Hay mercados más regionalizados, no necesariamente es la exportación es el único fin. Tienen que ver todas las opciones que tienen para saber qué van a priorizar.

¿Por qué la SPDA se orienta más hacia este tipo de proyectos?
Por la naturaleza de nuestra labor promovemos desde el área legal buenas prácticas de conservación de la biodiversidad y hemos estado trabajando un poco más temas de Biocomercio. El biocomercio se deriva de un proceso internacional que surgió en los 90. En 1992 el Perú firmo un convenio sobre la diversidad biológica. Uno de los efectos de este convenio ha sido buscar en el Perú oportunidades para hacer biocomercio o bionegocio; es decir, hacer negocios utilizando elementos de la biodiversidad y que sean sostenibles. Las actividades de biocomercio están muy vinculadas a las actividades de biodiversidad. Y eso es lo nuestro, por eso es que estamos en estos temas casi de manera natural.


Más información sobre biodiversidad en:
Asuntos Internacionales y Biodiversida de la Sociedad Peruana de De...
Red de Acción en Agricultura Alternativa
Asociación nacional de Productores Ecológicos del Perú


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